lunes, 15 de septiembre de 2008

UP AND DOWN


La vida es como una montaña rusa. Hoy estás arriba y mañana estás abajo. Hoy estás en la cumbre o en el medio del campo de River viendo el mejor recital de tu vida y sintiendo toda la adrenalina y mucho más de lo que se te pueda ocurrir y; mañana estás tirado en el suelo con un hueco en el estómago y con el hueco más profundo en el corazón. Hoy la vida te sonríe y salís a la calle erguido, orgulloso de vos mismo y; mañana la vida te cachetea y te muestra que no es vida que, simplemente es lo que queda, que es un mal chiste que alguien escribió en un libro que encima se convirtió en best seller que…

La vida es una rueda en infinito… y da tantas vueltas.

viernes, 12 de septiembre de 2008

SUERTE LA MÍA


Dicen que la soledad es mala consejera... yo sé que es verdad. Pero ahora, ahora solamente es mi amiga y sólo por eso, me dispongo a disfrutarla!

viernes, 29 de agosto de 2008

LONDON SAD (sin comas ni enies)


Recorrer el mundo entero sin vos, la vida entera sin vos... solo para poder volver a encontrarte y seguirte perdiendo...
Estoy cansada.

lunes, 25 de agosto de 2008

IN A LONDON TUBE (sin comas ni enies)


La esperaba hasta el hartazgo pero conocia la respuesta... no podia ser otra que esa, ansiaba que esa fuera pero el hilo de la esperanza contenida en el cuenco de una copa de cristal, en unos dedos siempre atentos dispuestos a convertir en polvo cualquier cosa que me dieras, enhebraba a la osadia de esperar la respuesta contraria, el dejo de un arrepentimiento casi innato que dijera que te habias equivocado, pero no... ni te equivocaste ni hoy existe aguja que permita ser enhebrada para coser mis ganas al deseo de tu alma. Ni aguja ni hilo ni esperanza... solo la verdad absoluta que (ya conocida) escupieron tus palabras con la delicadeza inaudita de siempre dejar todo en paz, todo perfectamente encastrado como si siempre hubiese sido de esa forma... porque, en verdad, siempre lo fue.

Y entonces, siempre conciente, siempre exponente, siempre esperanzada. A "siempre" se le cae el mundo, se convierte en nada y, rauda como el viento, la esperanza le agobia la mirada...


Muerta estaria bien. Estoy harta de la soledad... de tener que verle cada dia la cara.

domingo, 24 de agosto de 2008

IN LONDON (sin comas ni enies)

para "decorados personalizados" de blog recurre a mosquitomaton@hotmail.com

Ya no me reflejo en los espejos, tan solo porque no me gusta el reflejo que hallo en mis ojos. Simplemente no me encuentro en el, ya no me encuentro ni me reconozco.

Es casi como tirar de una cuerda sabiendo a ciencia cierta que se va a romper, sabiendo que su elasticidad llegara a su fin igual que el tiempo que te espero... porque te espero.

Anhelo una respuesta que no llega cuando lo unico que me alcanza es tu silencio penetrando el mio, penetrando incluso mis palabras, esas que ni siquiera lees, sabiendo con vehemencia que ahi estan, que existen... pero igual no las lees, no las haces carne ni gloria ni desprecio. No las convertis en nada, en nada de nada, mientras yo me aferro a la imagen ya borrosa que mi alma cobija de tu alma y amarro mis ansias, esas que creaste casi sin quererlo, a la esperanza generada por el silencio, por la soga que se corta, por el tiempo que te espero.

Tiempo que me permite pensarte y soniarte, como si pudiera enhebrar una aguja y coserte al sabor de todas mis penas, como si pudiera traerte tan solo con pensarte, como si evocarte fuera suficiente y lo fuera todo. Sencillamente, porque la soledad acongoja... en el mundo que sea, en el continente que encuentres, en el planeta que habites, la soledad te mata lentamente, te permite vivir a propia conciencia pero te asesina el pecho, te asfixia y atormenta las noches como si la diferencia se hallara sobre el colchon en el que uno descansa o peor aun, en la almohada que uno abraza dicidente. Y me siento tan sola...

lunes, 7 de julio de 2008

A LA ESPERA


Te espero. Te rindo culto en el altar que habita entre mi almohada y te espero.
Profeso el capricho de tenerte y me convierto en adicta de tu mente, adepta al sabor de tu sonrisa e inconciente discípula del color de tu mirada, de unos ojos que me miran expectantes e inquilinos de la voz que retumba con estruendo en la caja toráxica que anida el recuerdo de tus dedos desparramándose en mi espalda, del olor de tu piel penetrando el infinito de mi alma, del color de tus labios enquistados a los míos, del calor de tus manos incrustadas en el hueco de mis alas amarradas a tus alas, al fervor de tus dedos distraídos generando llamas que no desaparecen, que nos zanjan a la sombra de nuestros cuerpos inherentes que, inseparables ya, se funden en un abrazo de nuestros labios, con los poros a flor de piel y nuestra propia luz reverberando en las paredes.
Y una vez más, te espero. Espero que aceptes mi destino que a gritos se enlaza a tu destino, que el interminable sonido de tu risa ilumine mis dientes cristalinos y que la voluptuosidad del roce de tus manos se tope con mis manos para ya nunca más soltarlas.
Te espero...

sábado, 5 de julio de 2008

TE PERDONO


Todavía siento el asfixiar de la traquea al cerrarse con sólo recordarte. Todavía se oprime el pecho sin murmullo en las noches de destierro y el pánico se convierte en la cuna de mi entierro cuando prácticamente puedo sentir nuevamente los dolientes agravios escupidos por tu boca deslizándose en mi piel.
Todavía la soledad aterra pero se hace buena compañera, como si pudiera borrarte la existencia y decidir que nunca sucedió; que nunca te enquistaste, hiriente y abatido, en el músculo que bombea la sangre a mis sentidos.
Todavía el silencio se hace acogedor y el dulce sabor de no tenerte me llena de gloria e, incluso, de osadía; la memoria inmortaliza el ya eterno rechazo de yacer a tu lado y cada poro de mi cuerpo te rechaza aún más con tan sólo recordarlo.
Mis ojos aún sienten el escozor de la arena y un par de vidrios rotos se juegan un duelo entre todas mis penas. Penas que instalaste y dejaste olvidadas entre un mar de gritos que no acaban, en mi mente que te repite hasta el empacho como si pudiera darle un nuevo porqué al porqué ya encontrado.
Tampoco me preocupa demasiado, hace demasiado tiempo que ya no te amo. Incluso, ahora te entiendo, estabas tan convencido de que nunca iba a funcionar para vos que hiciste lo imposible porque no funcionara. Y no funcionó…
Ahora sólo quiero expulsarte del recuerdo, hacerte un bollo de papel y dejar que te devore el mismísimo infierno.
Ahora sólo quiero creer que no exististe, que no habitaste mi universo, que ni siquiera violentaste los poros de mi cuerpo. Ahora sólo quiero disfrutar que no te tengo.
Y, sin embargo, te condono. Te eximo de culpa y cargo y, por primera vez, te borro de mi vida por completo pero te perdono.

La libertad sólo se hallaba en absolverte… así que te absuelvo y me libero del castigo de tenerte.